La fragmentación de Enric Miralles
- Daliomys J. Román
- 21 oct 2021
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 8 nov 2021

La interpretación de Enric Miralles sobre la arquitectura, es una que se alinea con el concepto de lo contemporáneo que ofrece Giorgio Agamben. El arquitecto insistía en la idea de la mudanza, la reaparición de la arquitectura en nuevos lugares. Comprendía como esta se va definiendo por la mezcla de tipologías o estilos existentes con interpretaciones propias. Entonces se podría entender la arquitectura como una serie de obras, cada una compuesta por la fusión de conceptos heterogéneos que se podrían interpretar como elementos fragmentarios. Esta idea de que dentro de la totalidad de una obra se encuentre toda una segmentación de ideas, es una que Miralles logra incorporar de manera más literal; incorporando en su arquitectura ese carácter fragmentario, difuso o atmosférico.
El acercamiento de Miralles para establecer este carácter en sus obras se da, una ves dispone la configuración espacial, con la fragmentación de la planta según reconoce las figuras geométricas que se presentan en ella. Comienza a producir “piezas” en la planta que desarrolla con autonomía, mediante la elaboración de una “planta matriz” y “planos parciales”. Estas son, respectivamente, la planta desde la que se generan las diferentes piezas que componen un proyecto y un fragmento de esta que se usa para generar una pieza arquitectónica de manera más detallada como un elemento aislado. Una estrategia compositiva que se traduce también a la producción de maquetas, aunque estas le permiten trabajar de manera mas detallada el espacio visualizando el interior y exterior. Miralles trabajaba la configuración espacial y tectónica de estas “piezas” con la idea de que se pudiesen sacar del conjunto sin perder su identidad. Sin embargo, el hecho de que su obra rompiera con una composición clásica, no implica que resultara un encuentro incoherente como un collage. Sino que sus proyectos se caracterizaban por su estrategia de incorporar los distintos elementos, de manera que mantuvieran una condición unitaria.
Los conceptos delineados se observan en muchos de los proyectos de Enric Miralles, siendo uno de ellos el Cementerio de Igualada. Además de tener los planos de la propuesta general, se realizaron de manera detallada unos planos independientes para la capilla triangular y la zona de los panteones elípticos. Estas son las “piezas” que referencia el arquitecto como “partes del proyecto dotadas de rasgos diferenciales y con lógica propia dentro del conjunto”. En Igualada, Miralles usa la yuxtaposición para relacionar las piezas dentro su sistema de dos plantas jerarquías; estableciendo una relación horizontal, para disponer las piezas se sobre una misma base. Por lo tanto, si las plantas se observan en combinación la elipse de los panteones está a la derecha de la capilla triangular, pero ambas se posicionan en un mismo terreno. Aunque esta no era su única manera de trabajar el concepto de la fragmentación, pues en otras ocasiones usaba la superposición, ordenando en relación vertical unas piezas sobre otras, creando una estratificación sucesiva.
El concepto de crear una arquitectura cuya composición se basa en unir ciertas piezas que han sido trabajadas individualmente para crear un todo, es uno dominado por Miralles. Un sistema de fragmentación que lo han permitido distanciarse de un pensamiento arquitectónico ortogonal y rígido. Estableciendo entonces de esta manera, movimiento en sus obras y un carácter transformativo.
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